viernes, 5 de agosto de 2011

Anorexia nerviosa purgativa: Factores de adquisición y de mantenimiento


La anorexia tipo purgativa, guarda semejanzas con la bulimia nerviosa ya que La paciente alterna periodos de restricción con atracones o purgas recurrentes que se compensan con vómitos, laxantes y/o diuréticos. Desde el punto de vista de salud física, aunque la frecuencia de los atracones no sea tan frecuente como el caso de la bulimia nerviosa purgativa, quizá sea éste el tipo de trastorno alimentario de mayor riesgo, ya que el paciente no sólo sobrelleva los efectos de la inanición, sino además impone a su cuerpo el efecto de una sucesión de atracones seguidos de purgas o vómitos.



Debido a esta complejidad estos cuadros requieren una evaluación detallada para determinar la modalidad terapéutica apropiada para cada caso (hospitalaria, hospital de día y tratamiento ambulatorio) así como las áreas objeto del trabajo terapéutico, que sería multidisciplinar, en cualquier caso. ¿Cómo se manifiesta el problema? y ¿Cuales son los posibles factores responsables de la adquisición y mantenimiento del mismo?

Conductualmente, de las principales manifestaciones que caracterizan la anorexia nerviosa purgativa se destaca lo siguiente: Reducción de la cantidad de comida ingerida y eliminación de alimentos “autoprohibidos”, limitándose a comidas sin grasa o muy bajas en calorías; Uso de laxantes; Conductas purgativas; Pesarse de forma compulsiva; Hacer ejercicio excesivo sobre todo después de comer; Control excesivo sobre la propia conducta; Ser muy crítica y exigente consigo misma; Conversaciones focalizadas en la alimentación y las formas del cuerpo. Etc. Familiarmente se pueden darse conductas de enfrentamiento relacionadas con la comida y posibles actitudes críticas e intolerantes hacia los demás.

A nivel cognitivo habitualmente la paciente puede negar el problema, o negar tener hambre; Puede percibirse muy mal (gorda, fofa, con las caderas muy anchas y con mucho pecho…etc.), Mostrarse excesiva y contantemente preocupada por el peso y la forma del cuerpo y con miedo extremado a coger peso; Presentar creencias irracionales respecto a la alimentación, imagen corporal, el peso y el ejercicio físico (muchos de estos pensamientos alterados pueden estar sustentados por la malnutrición).Físicamente la paciente puede presentar irregularidades menstruales.

De los factores predisponentes y de vulnerabilidad, se destacan los relacionados con:
  • Variables personales como la edad, sexo, antecedentes de obesidad  o sobrepeso como estimulo fóbico. Estilo cognitivo y creencias irracionales sobre la apariencia física; Sensación de rechazo, aislamiento y baja autoestima.
  • Variables familiares como: Antecedentes de sobrepeso familiar; Ambiente que da mucha importancia al físico y la delgadez; Perfeccionismo como factor de alto riesgo al asociarse a la percepción de sobrepeso.
  • Variables socioculturales como la asociación de la delgadez con la belleza y el éxito.

Como factores precipitantes puede haber: Sobrepeso inicial; Cambios relativos al desarrollo físico (caderas); Recibir críticas respecto al peso y la figura; Situaciones interpersonales estresantes; Inicio de dieta estricta y hambre intensa secundaria a dieta severa, entre otras cosas.

De los factores de mantenimiento y/o incremento de las conductas desadaptadas se destaca: La restricción dietética/inanición; La purga; Uso de laxantes; Crisis familiar asociada a la enfermedad; y sesgos sistemáticos en el procesamiento de la información relacionada con la alimentación, el peso y la figura, etc.

En términos generales, siguiendo el esquema de análisis funcional propuesto por (Carrasco y Luna 2000), se puede considerar el problema de la anorexia nerviosa tipo purgativo como el resultado de la interacción de varios factores, entre ellos: Baja autoestima basada en la imagen corporal; Condicionamiento de la obesidad como estímulo fóbico. La ansiedad ante la posibilidad de ganar peso y la sensación de falta de control generan las conductas problema (restricción, aumento de ejercicio, uso de laxantes y purgas).
La alternancia entre episodios de descontrol alimentario (restricción/purgas) que presenta la paciente ,además de actuar como eje de su comportamiento desadaptativo, puede ser un método de “sobre-restricción”, al asentarse sobre una conducta alimentaria ya de por sí castigada, en la que el vomitar no vendría ,en cierto sentido, dado por la cantidad desmesurada de comida ingerida, sino por la sensación distorsionada de la paciente de que las cantidades ingeridas son excesivas o de que su ingesta ha sido descontrolada.

Por eso la paciente tiende a controlar meticulosamente su ingesta ya que le hace sentir control sobre sí misma. Produciendo así reforzamiento social y autorreforzamiento (control de la conducta alimentaria, reducción del peso, reforzamiento derivado de la actividad física). Este autocontrol además de aumentar su autoestima hace más difícil que admita su problema.

Como consecuencia la paciente aprende a reducir la ansiedad mediante evitación o escape de los estímulos ansiógenos (estar obesa, sensación de falta de control, etc.) .La preocupación excesiva acerca del peso y la figura vuelve a precipitar la conductas problema (dieta extrema, purgas.etc) y las consecuencias asociadas a las mismas (ansiedad, problemas interpersonales, baja autoestima ligada a la insatisfacción con la imagen corporal y la auto-evaluación negativa) cerrando así el circulo vicioso de este trastorno alimentario.



Mohammed Jamil El Bahi
Psicólogo/Psicoterapeuta