Bienvenidos al blog del centro de Psicología Clínica y Logopedia Averroes

Centro autorizado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.NICA: 11315

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jueves, 16 de octubre de 2014

Trastornos del aprendizaje

     Trastorno de Aprendizaje (TA) es un término genérico que hace referencia a un grupo heterogéneo de entidades que se manifiestan por dificultades en el aprendizaje de las habilidades académicas, particularmente en la lectura, cálculo y expresión escrita. Dichas dificultades interfieren significativamente en el rendimiento escolar, obstaculizando el adecuado progreso del niño/a y la consecución de las metas marcadas en los distintos planes educativos.
     A pesar de que suelen presentarse conjuntamente con alteraciones en el funcionamiento del sistema nervioso central, los TA no son el resultado de un retraso mental asociado, de una deficiencia sensorial o de un trastorno emocional grave. Estos trastornos surgen de alteraciones en los procesos cognoscitivos. Es probable que exista alguna alteración biológica secundaria, sin embargo, lo que los caracteriza es que el déficit se plantea en un área muy concreta (lectura, cálculo, etc.)

     El TA es una condición permanente que interfiere en la vida escolar del niño/a, porque crea una disparidad significativa entre su verdadero potencial y el rendimiento académico.

     Los déficits académicos pueden potenciar la vulnerabilidad del sujeto a manifestar otros problemas en áreas como la social (carencias en las habilidades sociales y de interacción social, relaciones conflictivas con personas significativas), la personal (baja autoestima), y la conductual (agresión, conducta antisocial).

     La prevalencia de estos trastornos arroja cifras dispares según los distintos estudios; no obstante, se estima que entre 5 y el 10% de todos los niños/as en edad escolar, lo que sugiere que entre uno y tres niños/as por aula tienen dificultades de aprendizaje. Además del total de personas con TA, el 80% tienen dificultades en el aprendizaje de la lectura. Estas alteraciones son más frecuentes en niños que en niñas.

Signos de alarma
     Es en la escuela infantil o cuando inicia la educación primaria cuando se empiezan a sospechar estas dificultades. Los padres comienzan a oír frases como «es un poco lento», «necesita mejorar su psicomotricidad», «se despista mucho», «no está bien lateralizado».

Educación infantil (0-6 años)
Lenguaje:
     - Problemas de pronunciación, habla ininteligible.
     - Dificultad para entender órdenes sencillas.
     - Dificultad para entender preguntas.
     - Desarrollo lento en la adquisición de palabras y/o frases.
     - Dificultad para expresar deseos o necesidades a través del lenguaje oral.
     - Dificultad para rimar palabras.
     - Falta de interés en relatos o cuentos.

Motricidad:
     - Torpeza en motricidad gruesa (como correr, saltar).
     - Equilibrio pobre.
     - Torpeza en la manipulación fina (como atarse botones o ponerse los zapatos).
     - Evitación de actividades como dibujar, hacer trazos, etc.

Desarrollo cognitivo:
     - Problemas en memorizar los días de la semana, el alfabeto, etc.
     - Problemas para recordar las actividades rutinarias. 
     - Dificultades en la noción causa-efecto, en contar y secuenciar.
     - Dificultades en conceptos básicos (como tamaño, forma, color).

Atención:
     - Alta distraibilidad, dificultades para permanecer en una tarea.
     - Hiperactividad y/o impulsividad excesiva.

Habilidad social:
     - Problemas de interacción, juega solo.
     - Cambios de humor bruscos.
     - Fácilmente frustrable.
     - Rabietas frecuentes.
     - Repetición constante de ideas, dificultad para cambiar de idea o de actividad.

Educación primaria (6-12 años)
Lenguaje:
     - Dificultad para aprender la correspondencia entre sonido/letra.
     - Errores al leer.
     - Dificultades para recordar palabras básicas.
     - Inhabilidad para contar una historia en una secuencia.

Matemáticas:
     - Problemas para aprender la hora o contar dinero.
     - Confusión de los signos matemáticos.
     - Transposición en la escritura de cifras.
     - Problemas para memorizar conceptos matemáticos.
     - Problemas para entender la posición de los números.
     - Dificultades para recordar los pasos de las operaciones matemáticas.

Motricidad:
     - Torpeza, pobre coordinación motor.
     - Dificultad para copiar en la pizarra.
     - Dificultad para alinear las cifras en una operación matemática.
     - Escritura pobre.

Atención
     - Dificultades para concentrarse en una tarea.
     - Dificultades para terminar un trabajo a tiempo.
     - Inhabilidad para seguir múltiples instrucciones.
     - Descuidado, despreocupado.
     - Rechazo ante los cambios de la rutina o ante conceptos nuevos.

Habilidad social.
    - Dificultad para entender gesto o expresiones faciales.
    - Dificultad para entender situaciones sociales.
    - Tendencia a malinterpretar comportamientos de compañeros o adultos.
    - Aparente falta de “sentido común”.

Educación secundaria (12-18 años)
Lenguaje:
     - Evita leer o escribir.
     - Tendencia a perder información cuando lee un texto.
     - Comprensión lectora pobre, dificultad para entender los temas leídos.
     - Pobreza en las redacciones orales y/o escritas.
     - Dificultad para aprender idiomas extranjeros.

Matemáticas:
     - Dificultades para entender conceptos abstractos.
     - Pobre habilidad para aplicar destrezas matemáticas.

Atención/Organización:
     - Dificultades para organizarse.
     - Problemas en tareas de elección múltiple.
     - Trabajo lento en clase y en exámenes.
     - Pobreza al tomar notas.
     - Pobre capacidad para corregir su trabajo.

Habilidad social:
     - Dificultad para aceptar críticas.
     - Problemas para negociar.
     - Dificultades para entender el punto de vista de otras personas.

Clasificación
     La tipología establecida por el Manual Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-IV) ha sido la siguiente:
Trastornos del aprendizaje:
  • Trastorno de la lectura
  • Trastorno del cálculo
  • Trastorno de la expresión escrita
  • Trastorno del aprendizaje no especificado

También son etiquetados como:
  • Trastorno de la lectura o dislexia.
  • Trastorno del cálculo o discalculia.
  • Trastorno de la expresión escrita o disgrafía.

Tratamiento
     La identificación temprana de la situación y el tratamiento eficaz y continuo ayudan al estudiante a superar esta barrera y a llevar una vida académica y emocional normal. Por ello es importante que se realice un diagnóstico oportuno, el cual será el primer paso para obtener resultados positivos y una clara mejoría en el rendimiento escolar.

     No puede generalizarse sobre la evolución de los TA pues dependerá de la severidad del trastorno, edad a la que se diagnostica y trata, tipo y duración del tratamiento, presencia o ausencia de problemas asociados de otro tipo y soporte escolar y familiar que el niño/a tiene. Si se les proporciona la ayuda adecuada, los niños/as con trastornos del aprendizaje pueden tener éxito en la escuela y en la vida.
   


Mª Concepción Torres Gutiérrez
Psicóloga 
Col: Nº AN-07028


DISARTRIA

¿Qué es la disartria?

La disartria es un trastorno de la programación motora del habla. Esto repercute significativamente en la capacidad que tiene una persona para comunicarse.
Esta patología es consecuencia de una lesión de orden neurológico que afecta al sistema nervioso central y/o periférico, provocando deficiencias en el control sensoriomotor del habla, concretamente en los procesos implicados en la programación o en la ejecución motora.
La anartria es el caso más extremo y severo de disartria. Las personas anártricas presentan una imposibilidad para articular correctamente los fonemas.

Síntomas observables en una persona con disartria:
  • “Arrastrar” las palabras al hablar.
  • Hablar con poca intensidad o no poder susurrar.
  • Hablar con lentitud.
  • Hablar con rapidez y “entre dientes”.
  • Movilidad limitada de la lengua, los labios y la mandíbula.
  • Ritmo anormal del habla.
  • Cambios en el timbre de voz.
  • Ronquera.
  • Voz entrecortada.
  • Babeo o escaso control de la saliva.
  • Dificultad para masticar y tragar.
Tipos de disartria

Disartria Flácida

Localización de la lesión: la lesión está localizada en la motoneurona inferior.
Características:
  • Alteración en los movimientos voluntarios, automáticos y reflejos.
  • Atrofia en las fibras musculares.
  • Afectación en la musculatura respiratoria.
  • Afectación de los movimientos del paladar.
  • Debilidad en las cuerdas vocales, paladar y faringe.
  • Dificultad en la deglución.
  • Reflejo de náusea disminuido.
Alteraciones generales del lenguaje:
  • Alteraciones generales en la fonación, resonancia y prosodia.
  • Articulación consonántica distorsionada.
  • Nasalización de fonemas.
  • Voz ronca y poco intensa.
Disartria Espástica

Localización de la lesión: la lesión está localizada en la motoneurona superior.
Características:
  • Espasticidad en un lado del cuerpo, en los músculos distales de las extremidades, la lengua y los labios.
  • Dificultad en el control de las emociones.
  • Resistencia al movimiento pasivo de un grupo muscular.
  • Reflejos del estiramiento muscular muy marcados.
  • No hay atrofia de fibras musculares.
Alteraciones generales del lenguaje:
  • Alteración en prosodia y en articulación.
  • Articulación imprecisa de los fonemas.
  • Tono de voz bajo y monótono.
  • Voz ronca.
  • Emisiones de frases muy cortas.
  • Enlentecimiento del habla.
Disartria Atáxica

Localización de la lesión: la lesión está localizada en el cerebelo.
Características:
  • La dirección, duración e intensidad de los movimientos son lentos e inapropiados en la fuerza.
  • Hipotonía.
  • Movimientos imprecisos.
  • Disfunción faríngea.
  • Alteraciones de la marcha y del equilibrio.
Alteraciones generales del lenguaje:
  • Alteraciones en la fonación, prosodia y articulación.
  • Voz áspera y monótona.
  • Fonemas prolongados.
  • Alteraciones prosódicas por énfasis en determinadas sílabas.
  • Disfunciones articulatorias mediante distorsiones.
Disartria Hipocinética

Localización de la lesión: la lesión está localizada en el sistema extrapiramidal.
Características:
  • Movimientos lentos, limitados y rígidos.
  • Falta de flexibilidad y control de los centros faríngeos.
  • Movimientos repetitivos en los músculos del habla.
Alteraciones generales del lenguaje:
  • Alterada la fonación y la prosodia.
  • Tono de voz monótono y débil.
  • Articulación defectuosa. Escasa inflexión.
  • Variabilidad en el ritmo articulatorio.
  • Frases cortas.
Disartria Hipercinética

Localización de la lesión: la lesión está localizada en el sistema extrapiramidal.
Características:
  • Todas las funciones motoras básicas pueden presentar afectación (respiración, fonación, resonancia, articulación).
  • Movimientos anormales involuntarios, atetosis, temblor y distonía.
Alteraciones generales del lenguaje:
  • Prosodia alterada.
  • Hiperdistorsión de vocales y frases cortas.
  • Voz ronca y habla distorsionada.
  • Interrupciones en la emisión de la voz.
  • Temblor de la voz.
Tratamiento
El tratamiento de la disartria dependerá de la causa, el tipo y la gravedad de los síntomas. El logopeda trabajará con el paciente para mejorar sus destrezas de comunicación.

Recomendaciones
Es importante que tanto la persona que tiene disartria como sus interlocutores colaboren para poder mejorar la interacción comunicativa. 
A continuación se detallan algunos consejos útiles tanto para el hablante como para el oyente:

Consejos para la persona con disartria
  • Presentar el tema del que quiera hablar con una sola palabra o frase corta antes de comenzar a emplear oraciones más complejas.
  • Verificar que los oyentes entienden lo que dice.
  • Hablar alto y despacio; hacer frecuentes pausas.
  • Tratar de limitar la conversación cuando se sienta cansado.
  • Si se siente frustrado, trate de usar otros métodos, como apuntar el mensaje que quiere transmitir o hacer gestos para poder comunicarlo.
Consejos para el oyente
  • Reducir las distracciones y el ruido de fondo.
  • Prestar atención al hablante.
  • Mirar a la persona cuando hable.
  • Indicar al hablante cuando tenga dificultad para entenderle.
  • Repetir sólo la parte del mensaje que haya entendido, de modo que el hablante no tenga que repetir la totalidad del mensaje.
  • Si aún así no entiende el mensaje, hacer preguntas a las que el hablante pueda responder sólo si o no, o pedir al hablante que escriba el mensaje que trata de comunicarle.


María del Carmen Toribio Garrido
Logopeda
Col. 29/1118



martes, 24 de junio de 2014

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

 ¿Qué es el TDAH?
   El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno de origen neurobiológico de carácter crónico. Se caracteriza por tres síntomas clave: el déficit de atención, la hiperactividad motora y/o vocal y la impulsividad tanto cognitiva como conductual, aunque como veremos más adelante no siempre tienen que estar presentes conjuntamente, pues existen distintos subtipos dentro de este trastorno.                                                                                          
   Este trastorno se inicia en la infancia, pero puede continuar en la adolescencia y la edad adulta. Los síntomas que lo definen incrementan el riesgo de enfrentar problemas en el ámbito cognitivo, académico, social, ocupacional y familiar. Como resultado, estos síntomas pueden interferir con el desarrollo de la conducta adaptativa. 

    Actualmente, es el trastorno con mayor incidencia en la población infantil y se considera que entre un 3 y un 7% de la población infantil en edad escolar lo presenta en mayor o menor grado de intensidad. Afecta principalmente a varones (entre 3 y 6 veces más frecuente que en hembras).

Etiología
   Aún no se sabe la causa exacta, pero se sabe que es un trastorno neurobiológico con un alto componente genético (hasta el 80% de los casos presenta un familiar con las mismas características y, en muchos casos, los síntomas permanecen a lo largo de la vida de la persona) y que existe una alteración en el funcionamiento de dos neurotransmisores cerebrales: la noradrenalina y la dopamina, que afectan directamente a las áreas del cerebro responsables del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado. Existen, además, otros factores de riesgo relacionados, como son circunstancias socio-ambientales muy adversas, problemas durante el parto, alteraciones neurológicas y déficits sensoriales, entre otros.  

Diagnóstico
   Pese a que pueda existir sospecha clínica en niños/as de menos de 6 años, su diagnóstico requiere haber superado esta edad. Además, es frecuente que el TDAH se reconozca en los niños/as cuando comienza la educación primaria, coincidiendo con dificultades en el rendimiento escolar y la presentación de disfunciones sociales.
   La identificación temprana y su tratamiento integral tienen el potencial de disminuir el impacto negativo de esta condición a lo largo del desarrollo.

Características del déficit de atención:
  • No presta atención suficiente a los detalles.
  • Comete errores por descuido.
  • Dificultad en mantener la atención en las tareas.
  • Dificultad para organizar tareas o actividades.
  • Evita tareas que requieren esfuerzo mental.
  • No sigue las instrucciones que se le indican.
  • Parece no escuchar.
  • Es descuidado y olvidadizo.
  • Pierde cosas necesarias para las tareas.
  • Se distrae con estímulos irrelevantes.
  • Tiene dificultad para prestar atención a dos estímulos distintos.
Características de hiperactividad:
  • Mueve en exceso manos y pies.
  • Le cuesta quedarse sentado cuando lo debe hacer.
  • Corre y trepa en situaciones inapropiadas.
  • Le resulta difícil jugar o participar en actividades de forma tranquila.
  • Actúa como si estuviera activado por un motor.
  • Habla en exceso.
  • Mayor intensidad al expresar sus emociones.
  • Va de un lado a otro sin motivo aparente.
  • Le cuesta esperar su turno.
Características de Impulsividad:
  • Actúa sin pensar.
  • Habla en momentos poco oportunos o responde precipitadamente.
  • Interrumpe a los demás y se entromete.
  • Es poco previsor y olvida planificar.
  • Se muestra impaciente.
  • Mal humor e irritabilidad.
  • No sabe perder y se pelea por cualquier cosa.
  • Destroza sus propias cosas y las de otros.
   Los síntomas que evidencian un TDAH pueden presentarse en su totalidad o en parte. El Manual Diagnóstico Estadístico de Enfermedades Mentales DSM-IV-TR, distingue tres subtipos:

Tipos de TDAH
  • TDAH – subtipo combinado: presenta los tres síntomas nucleares (déficit de atención, hiperactividad e impulsividad).
  • TDAH – subtipo con predominio de déficit de atención: el síntoma nuclear es la inatención.
  • TDAH – subtipo con predominio hiperactivo/impulsivo: en el cual la conducta predominante es la hiperactividad y/o la impulsividad.
Tratamiento
   El tratamiento se realiza en función de las dificultades que presente la persona y de cómo afecte el trastorno a su vida cotidiana. Al iniciarse en la etapa infantil, el tratamiento debe abarcar tanto el ámbito familiar como el educativo. 

Dicho tratamiento incluye cuatro pilares básicos:
  • Psicoeducación y orientación familiar.
  • Tratamiento farmacológico.
  • Tratamiento psicopedagógico.
  • Intervención psicológica.

   


Mª Concepción Torres Gutiérrez
Psicóloga 
Col: Nº AN-07028