Bienvenidos al blog del centro de Psicología Clínica y Logopedia Averroes

Centro autorizado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.NICA: 11315

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miércoles, 25 de marzo de 2015

¿Qué es la dislexia?


Según la Federación Mundial de la Neurología (FMN), la dislexia es un “trastorno que se manifiesta con la dificultad para aprender a leer a pesar de una instrucción convencional, inteligencia adecuada y oportunidades socioculturales. Responde a una incapacidad cognitiva fundamental frecuentemente de origen orgánico”.




Para poder decir que un niño tiene dislexia se debe cumplir:
  • Un retraso importante en la adquisición del la habilidad lectora.
  • Un nivel de inteligencia adecuado.
  • Oportunidades socioculturales, es decir, que haya gozado de un entorno educativo básico, una situación instruccional adecuada.
Causas la dislexia

Actualmente no se conoce la causa con exactitud. Según las investigaciones recientes parece ser que el origen de la dislexia es neurológico.
Hay mayor porcentaje entre los niños que entre las niñas, y es bastante habitual que cuenten con antecedentes familiares, aunque dichos familiares no siempre hayan sido diagnosticados.

Tipos de dislexia

En términos neurológicos, se pueden distinguir dos tipos de dislexia en función del momento y las circunstancias de aparición del trastorno.
Dislexia adquirida: dificultad lectora que aparece por una lesión cerebral, cuando ya se ha logrado un determinado nivel lector.
Existen diferentes tipos de dislexias adquiridas, como son:
  • Dislexias periféricas. Las personas con este tipo de dislexia tienen dificultades perceptivas para identificar letras y palabras. Dentro de este tipo de dislexias se pueden distinguir: dislexia atencional, dislexia visual, dislexia letra a letra.
  • Dislexias centrales. Estas personas son incapaces de reconocer las palabras, aunque no tienen ningún problema perceptivo. Distinguimos: dislexia fonológica, dislexia superficial, dislexia semántica y dislexia profunda.
  • Trastornos en los componentes sintáctico y semántico. Las personas con estos trastornos pueden reconocer sin dificultad las palabras que forman la oración, pero fracasan cuando tienen que combinar las palabras en la estructura sintáctica correspondiente (agramatismo) o cuando tienen que integrar la información (afasia semántica).
Dislexia evolutiva: dificultad especial para el aprendizaje de la lectura “sin ninguna razón aparente”. Esto quiere decir que los sujetos con dislexia evolutiva son niños y niñas con una inteligencia normal, una adecuada escolarización y sin problemas auditivos o visuales.
Tipos de dislexias evolutivas:
  • Dislexias fonológicas. Se pueden apreciar dificultades en el procesamiento fonológico, en la integración letra-sonido y en la memoria auditiva.
  • Dislexias de superficie. La personas con este tipo de dislexia tienen dificultades visoperceptivas y de memoria visual.
  • Dislexias mixtas. Muestran una combinación de los problemas de los grupos citados anteriormente, es decir, mala decodificación fonológica de las palabras y un mal reconocimiento global.
Evaluación y diagnóstico

Uno de los principales problemas de las personas con dislexia es el retraso en el diagnóstico de su problema. Esto puede llegar a ser muy peligroso, ya que la persona puede desmotivarse de cara a sus estudios y a su futuro profesional.
Por estos motivos es necesario que los profesionales de la educación y de la sanidad actúen coordinados, ya que ambas evaluaciones son necesarias para establecer un diagnóstico adecuado. Tanto la evaluación como el posterior diagnóstico son esenciales para poder desarrollar un programa de intervención.

¿Cómo actuar ante la dislexia?

Lo principal y más importante es conocer la dislexia, para entender que estas personas tienen unas dificultades específicas para el aprendizaje de la lectura. Por lo tanto, necesitarán una metodología distinta y apoyos específicos en el ámbito educativo.
En función del tipo de dificultades que presenten, la intervención estará centrada en trabajar los procesos que estén alterados o que no hayan conseguido suficiente desarrollo.
Hemos de tener en cuenta que la dislexia es un trastorno que acompaña al sujeto durante toda la vida, pero con un diagnóstico  y un tratamiento adecuado, no tiene que influir en la vida académica de estas personas.  

Para saber más…

En el siguiente vídeo, Florencia Salvarezza, Jefaa de Lenguaje y Comunicación Infantil y Jefa de la Clínica de Dislexia del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), explica qué es la dislexia, cómo detectarla y cómo abordarla.



Proponemos también el documental Palabras al viento en el que niños y niñas con dislexia narran, con sus familias, las dificultades que encuentran para que su trastorno sea comprendido. También adultos disléxicos cuentan cómo han logrado afrontar sus dificultades y tener un desarrollo profesional pleno en sus respectivas profesiones.
El documental incluye también un recorrido por las distintas experiencias educativas que se están desarrollando en España en el tratamiento de la dislexia.



https://www.youtube.com/watch?v=CETpxgHbKvQ



María del Carmen Toribio Garrido
Logopeda
Col. 29/1118

jueves, 12 de marzo de 2015

Aplicación de la Inoculación de estrés en el dolor crónico

El dolor crónico está determinado por factores sensoriales, afectivo-emocionales y cognitivo-comportamentales. Además de ser un fenómeno subjetivo, es también un fenómeno complejo que requiere un abordaje pluridimensional que contempla tanto los aspectos concretos del dolor (condiciones, clínicas, causas, curso, mecanismos implicados), como las dimensiones emocionales, cognitivas y conductuales asociadas al mismo. Desde una perspectiva psicológica, existen distintas aproximaciones terapéuticas para abordar el dolor crónico siendo la aplicación de las técnicas de inoculación de estrés de Meickenbaum una de ellas.

Desde un punto de vista conceptual, el dolor crónico se considera como una experiencia tridimensional, (Melzack y Casey): 
  • Dimensión Sensorial-discriminativa, se refiere a la parte más periférica de la percepción dolorosa (puerta sensorial del dolor).
  • Dimensión Motivacional-afectiva, se refiere al procesamiento de la información a un nivel intermedio (interconexiones entre los sistemas reticular y límbico) e implica conductas de acercamiento o alejamiento a las situaciones relacionadas con el dolor.
  • Dimensión cognitivo-evaluativa que se refiere a la integración superior del dolor a nivel cortical, dimensión que se ve influenciada por factores atencionales, experiencias previas, pensamiento y creencias. 
La modificación de dichos factores influye en la percepción de la experiencia y la vivencia del dolor y, por lo tanto, la posibilidad de manejarlos terapéuticamente para minimizar el impacto del dolor crónico en la vida del paciente afectado, mejorando así su calidad vida. Un ejemplo de abordaje psicoterapéutico del dolor crónico puede ser la aplicación de un protocolo de intervención, basado en este caso, en la aplicación de las técnicas de inoculación de estrés de Meickenbaum. 

La inoculación de estrés, es una técnica más multicomponente que estrictamente cognitiva, en la cual se emplean varias estrategias terapéuticas para actuar sobre las distintas dimensiones asociadas al dolor crónico. El abordaje de los aspectos cognitivos-evaluativos y atencionales de la percepción del dolor, los componentes motivacionales-afectivos y sensoriales de la experiencia dolorosa, permite al clínico dotar al paciente de estrategias que le confieren cierto sentido de control sobre su experiencia dolorosa, minimizando así, el efecto de la misma en su vida cotidiana. La aplicación de la técnica de inoculación de estrés en procesos que cursan con el dolor crónico, permite igualmente al paciente:
  • Tener una concepción clara y precisa de los componentes esenciales de su experiencia de dolor.
  • Entender la importancia de las cogniciones y expectativas en el desencadenamiento de los cambios emocionales negativos (estrés, ansiedad, falta de control, ira y depresión) asociados. 
  • Desarrollar estrategias de afrontamiento desde distintos puntos de vista (cognitivo-evaluativo, atencional, fisiológico y comportamental).

Fases del protocolo de actuación

Pasos previos a la aplicación de las técnicas

Una vez delimitada la línea base de las conductas objeto de intervención y la demanda del paciente, hay una serie de pasos previos antes de proceder en las distintas fases que componen el programa de  intervención. En este sentido y como primera medida terapéutica, se establece conjuntamente con el paciente los objetivos razonables que se pretenden conseguir, de forma clara y precisa y las técnicas que se le van a enseñar para afrontar de forma adicional su estrés, así como la justificación del programa. El objetivo es adecuar una demanda basada en la mejoría total y definitiva, reformulándola hacia una demanda más realista, dejando claro que la intervención en el dolor crónico es complementaria a otros abordajes (farmacológico. fisioterapéutico, etc.) y va dirigida fundamentalmente a la aceptación y reducción del dolor y el restablecimiento del nivel y ritmo de actividades. Como segunda medida para alcanzar los objetivos terapéuticos, es de vital importancia subrayar la importancia del papel activo del paciente, su actitud y disposición óptimas de cara al proceso terapéutico.


Fase educacional o de conceptualización

El objetivo en esta fase, sería el facilitar información sobre las variables médicas y psicológicas que intervienen en el cuadro clínico que cursa con el dolor crónico, adaptando la manera, el contenido y la cantidad al nivel de comprensión del paciente. En este sentido, suele proporcionar a los pacientes información precisa sobre distintos aspectos o dimensiones del dolor como: 
  • El ciclo de estrés y sus fases (activación física, evaluación y auto-enunciados) y su papel en el mantenimiento del dolor crónico.
  • El modelo explicativo del dolor (Teoría de la puerta de dolor de Melzack y Wall), los aspectos generales y específicos del dolor que padece el paciente  y el papel determinante de la conceptualización que hace del mismo en su mantenimiento.
  • Los aspectos anatómicos y fisiológicos, de transmisión y modulación del dolor y sobre la importancia que tienen factores como la tensión, los pensamientos, las emociones y la activación fisiológica sobre la percepción del dolor.
  • La relación del dolor experimentado, la conducta y experiencia personal del paciente, teniendo en cuenta en este sentido la información previa que posee a lo largo de su historia de dolor. 

Fase de adquisición y entrenamiento de habilidades específicas

En función de las distintas dimensiones del dolor y partiendo del estilo de afrontamiento del paciente, el tratamiento estrictamente psicológico empieza y se centra en los aspectos relacionados con las siguientes dimensiones:

Dimensión sensorial-discriminativa

La actuación sobre la dimensión sensorial-discriminativa, se basa principalmente en el uso de distintas estrategias de desactivación fisiológica y de afrontamiento, con el objetivo de incrementar la respuesta de relajación y favorecer la reducción de la tensión en el paciente mediante el usos de distintos procedimientos terapéutico como, el entrenamiento autógeno de Shultz y entrenamiento en respiración profunda.

Dimensión (interpretación del dolor)

Para la dimensión asociada con el modo de interpretar del dolor, se utilizan, principalmente, estrategias de afrontamiento centradas en la reinterpretación y el control o reorientación de la atención: Por ejemplo, concentración en aspectos del ambiente, distracción mental, empleo de la imaginación (desatención y trasformación imaginaria del dolor o contexto del mismo) y relocalización del dolor u otras zonas no afectada. El objetivo de la reorientación cognitiva es aumentar la autoeficacia y la sensación de control en el paciente para afrontar su dolor.

Dimensión del ciclo del dolor (auto-verbalizaciones negativas)

Para la tercera dimensión del ciclo del dolor (auto-verbalizaciones negativas) se identifican y se modifican los pensamientos o enunciados negativos  o automáticos  que el paciente presenta respecto al dolor. Estas creencias en forma de catastrofizaciones, en su totalidad implican para el paciente un proceso susceptible de empeoramiento, de ahí la necesidad de aprender a neutralizar dichas creencias irracionales y generar otros pensamientos de afrontamiento  más funcionales y alternativos que abarcan las distintas fases de aparición del dolor: 
  • Preparación para la aparición del dolor antes que sea muy intenso (“no debo preocuparme, eso no ayuda nada”, “debo concentrarme en las estrategias de afrontamiento que he aprendido”).
  • Enfrentamiento y control del dolor (“debo relajarme y respirar profundamente”).
  • Manejo de los sentimientos y respuestas emocionales, cuando la intensidad del dolor es mayor (“no debo tratar de eliminar el dolor, sólo de hacerlo soportable”,” puedo cambiar de estrategia”).
  • Autorrefuerzo por el control (“muy bien, podré conseguirlo también otras veces”). 

Fase de puesta en práctica

Consiste en llevar a cabo las habilidades desarrolladas en situaciones simuladas  a las situaciones reales en las que se presenta  o se agudiza el dolor. El programa terapéutico se puede llevar acabo entorno a unas 10 sesiones (más las sesiones de la evaluación y el seguimiento.) A lo largo de las cuales se solapa y se integran las distintas técnicas u otras nuevas estrategias de afrontamiento ante el dolor, las emociones negativas y las limitaciones asociadas al mismo. Como cualquier otro proceso terapéutico, una vez conseguidos los objetivos planteados, se trabaja con el paciente otras habilidades de afrontamiento de cara al mantenimiento de los resultados y la prevención de posibles recaídas.

Mohammed Jamil El Bahi
Psicólogo Especialista en Psicoterapia
CoL: AN-1915

sábado, 7 de marzo de 2015

Guía de práctica clínica sobre el trastorno límite de personalidad

La Guía de Práctica Clínica (GPC) sobre el trastorno límite de la personalidad (patrón persistente de inestabilidad en las relaciones interpersonales, afecto y autoimagen con escaso control de impulsos ) va dirigida principalmente a profesionales de la salud con el fin de mejorar la calidad de la atención a las personas afectadas y brindar a los profesionales sanitarios una herramienta útil que aporte recomendaciones basadas en la evidencia científica y en el mayor consenso posible sobre la atención a las personas afectadas de trastorno límite de la personalidad  (TLP).

Refrencia:Grupo de trabajo de la guía de práctica clínica sobre trastorno límite de la personalidad. Fórum de Salud Mental y AIAQS, coordinadores. Guía de práctica clínica sobre trastorno límite de la personalidad. Barcelona: Agència d’Informació, Avaluació i Qualitat en Salut. Servei Català de la Salut. Pla Director de Salut Mental i Addiccions. Departament de Salut. Generalitat de Catalunya; 2011.

                                                                                                                          Descargar guía

jueves, 5 de marzo de 2015

La familia ante momentos difíciles

Una guía sencilla para ayudarte a superar los momentos difíciles que surgen en el entorno familiar

Guía que se compone de varias mini guías  escritas por distintos profesionales con el objetivo de brindar a las familiar unas pautas para abordar distintas situaciones que puede darse en el entorno familiar como las siguientes:
  • Mi hija adolescente está embarazada.
  • Papá / Mamá no tiene trabajo.
  • Creo que mi hijo/a fuma porros y toma pastillas.
  • Queremos adoptar un niño.
  • La nueva mujer de papá y el nuevo marido de mamá.
  • En clase me rechazan. Me amenazan en el instituto.
  • Mamá, papá, soy gay.
  • Me acosan en el trabajo.
  • Tenemos un niño “diferente” en casa.
  • El principito destronado.
  • Mi hija/o es anoréxica/o.
  • No bebas, lo sufrimos todos.
  • Ha intentado suicidarse.
  • Aún sigue mojando la cama.
  • Un niño maltratado.
  • Está todo el día en la televisión, internet o la videoconsola.
  • No pegues a mamá.
  • Me han hecho hacer cosas con mi cuerpo.
  • Etc

Edita: Dirección General de Familia, Cotejaría de la familia y asuntos sociales Comunidad de Madrid.

martes, 3 de marzo de 2015

Trastorno específico del lenguaje (TEL)

EL Trastorno Específico del Lenguaje (TEL), antes llamado disfasia, es un trastorno severo del desarrollo del lenguaje y de duración prolongada, tanto a nivel comprensivo como expresivo, sin que exista un Trastorno Generalizado del Desarrollo, déficit intelectual, auditivo o un trastorno neurológico. Afecta a niños desde el inicio del desarrollo del lenguaje y se prolonga durante la infancia y en muchas ocasiones durante la adolescencia, pudiendo dejar serias secuelas en el estado adulto.

¿Cómo aparece el (TEL) ?

El TEL surge tras un periodo de desarrollo normal hasta que no aparece el lenguaje cuando debería. La edad media de alarme está en los 24-30 meses, y por lo general son los padres los que dan esa señal de alarma.
La alarma suele asociarse a la presencia de un parón en el desarrollo del lenguaje, en el que el niño deja de hablar y el lenguaje no evoluciona. Si hay problema de comprensión, los padres suelen observar también sordera paradójica, es decir, se les llama y no contestan.

¿ Qué características generales tiene?

Los niños con TEL pueden participar con normalidad en muchas actividades cotidianas. Esto puede provocar que su problema de expresión o de comunicación pase desapercibido. Por lo tanto, es muy importante tener claro cuáles con los signos y síntomas en los que se manifiesta este trastorno.
Aunque la variedad de problemas y casos que se consideran como TEL es muy grande, podemos considerar como características generales de este trastorno las siguientes:
  • Nivel lingüístico inferior a lo esperado para el grupo de edad (retraso de al menos 12 meses).
  • Desarrollo normal a nivel cognitivo, social, de autoayuda y motor.
  • No existen déficits sensoriales ni alteraciones cerebrales asociadas.
  • No existe una causa conocida que pueda explicar la gravedad del trastorno del lenguaje.
  • Los déficits afectan a la competencia lingüística (comprensión y expresión) pero no a la comunicativa, es decir, que los niños con TEL suelen mantener una intención comunicativa importante.
  • El problema es evidente desde las primeras etapas de adquisición del lenguaje (2-3 años).
  • Los déficits tienen un carácter evolutivo, de manera que si no se realiza una intervención adecuada, los problemas suelen ir empeorando a lo largo del tiempo.
  • Se suele confundir con otras patologías al mostrar conductas y comportamientos semejantes en edades tempranas.
¿Qué prevalencia presenta?

Los TEL afectan a entre un 2% y un 7% de la población infantil, siendo más frecuentes en niños que en niñas.

¿Cuantos tipos de TEL podemos encontrar?

De todas las clasificaciones que existen, la más conocida a nivel internacional es la de Rapin y Allen (1983, 1987), quienes distinguieron un total de 6 subtipos de TEL:

Agnosia verbal auditiva
  • Dificultad para comprender el lenguaje.
  • Comprensión normal de gestos.
  • Fluidez verbal perturbada.
  • Articulación gravemente alterada.
  • Poco frecuente.
Dispraxia verbal
  • Dificultades fonológicas y articulatorias.
  • Poca fluidez.
  • Expresión verbal con esfuerzo.
  • Comprensión poco alterada.
Déficit de programación fonológica
  • Producción verbal imprecisa e ininteligible.
  • Mejoría en articulación tras repetición.
  • Comprensión poco alterada.
Déficit fonológico-sintáctico
  • Dificultades a nivel expresivo y receptivo.
  • Dificultades en articulación, fonología y morfosintaxis.
  • Sintaxis deficiente.
  • Comprensión mejor que expresión.
Déficit léxico-sintáctico
  • Dificultades léxicas, morfológicas y de evocación de palabras.
  • Dificultad para encontrar la palabra adecuada.
  • Sintaxis inmadura para su edad.
  • Deficiente comprensión de enunciados.
Déficit semántico-pragmático
  • Habla fluida y estructuralmente correcta.
  • Problema severo de comprensión.
  • Interpretación literal de enunciados.
  • Dificultad para comprender y responder preguntas.
  • Lenguaje ecolálico y perseverancia.  

Estos problemas son los que están presentes en la mayor parte de los casos. Esto no quiere decir que todos los niños encajen perfectamente en cada una de las categorías.

Pronóstico

Los TEL son trastornos persistentes, pero pueden mejorar con el tiempo.
Para alcanzar la normalización social en la edad adulta, se tendrá que tener en cuenta la gravedad del trastorno, la inteligencia del niño y los apoyos que reciba.

Tratamiento

Es necesaria la intervención logopédica temprana, intensiva y de larga duración. Además, la implicación de la familia y del entorno escolar jugará un papel muy importante en la evolución de este trastorno.



VÍDEO TEL

En este vídeo de 6 minutos la profesora Gina Conti-Ramsden explica qué son los Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL) y cómo se manifiestan en situaciones cotidianas.

Gina Conti-Ramsden es Catedrática y Profesora de Aprendizaje y Lenguaje Infantil de la Universidad de Manchester, y directora del proyecto de seguimiento de niños con TEL más importante de los que se han realizado hasta la fecha.







María del Carmen Toribio Garrido
Logopeda
29/1118



viernes, 27 de febrero de 2015

Vence la timidez, mejora la autoestima

Nuestra vida se desarrolla en una relación constante con el entorno físico y con los demás y, parte de nuestra felicidad, va a depender de lo buena o mala que sea esa relación directa con los demás. Pero la manera que tenemos de relacionarnos con los otros es algo que nadie nos ha enseñado, sino que lo hemos aprendido a lo largo de nuestro desarrollo personal. Ese aprendizaje es el que nos hace comunicarnos de manera adecuada o el que nos impide mantener unas relaciones sociales óptimas.

Hay tres formas básicas de comportamiento: el sujeto asertivo (expone honestamente sus sentimientos y opiniones libremente, sin dejar de tener en cuenta sus derechos y sin pisotear el respeto por los demás), el agresivo (expresa sus deseos, sentimientos, etc. sin respetar el derecho de los demás a ser tratados con respeto) y el tímido o inhibido (no respeta su derecho a exponer sus ideas, necesidades, deseos, sentimientos y opiniones). No obstante, es importante mencionar que nadie es puramente agresivo ni tímido, es decir, nuestro comportamiento puede variar dependiendo de la situación y de la persona con la que estemos interactuando.

En toda comunicación hay un componente verbal (qué decimos) y otro no verbal (cómo lo decimos) del que nos es imposible deshacernos. La parte “no hablada” se compone de la mirada, la expresión facial, la postura corporal, los gestos y los componentes paralingüísticos (tono de la voz, volumen, claridad, fluidez, etc.) entre otros.

La timidez es una sensación de incomodidad que experimenta la persona cada vez que se expone a situaciones sociales y que le impide disfrutar de sus relaciones y desarrollar sus habilidades interpersonales. Suelen ser personas retraídas que no se comunican con los demás por miedo a las consecuencias o a la respuesta de los otros. La base principal es una baja autoestima y una baja seguridad en uno mismo que dificulta nuestro grado de confianza y nos hace sentir débiles ante los demás, tener miedo a ser criticados o descatalogados y probablemente todo está basado en la actitud de los padres durante la infancia, en una necesidad de perfeccionismo o en una exigencia personal muy elevada.

Lo más conocido cuando hablamos de timidez es la persona que se sonroja cuando habla con otros, la que tartamudea, la que evita mirar a los ojos, suda en situaciones sociales o la que no puede hablar en público, pero la timidez abarca muchos otros factores.

Problemas que genera la timidez

Entre los principales problemas que genera la timidez podemos encontrar: Reducción de su rendimiento o posibilidades escolares y laborales; Dificultades para conseguir amigos o pareja; Dificultades para comunicarse adecuadamente o defender sus derechos y  abuso del alcohol o las drogas.
En la mayoría de los casos la timidez no pasa de ser una característica de personalidad que influye, en mayor o menor medida, en las relaciones de la persona pero que no afecta de manera grave a su salud psicológica. Sin embargo, existen ocasiones en las que el problema puede evolucionar a un trastorno psicológico (fobia social, depresión, etc.), aspecto que trataremos en otro artículo.

¿Cómo superar la timidez?

A continuación te ofrecemos una serie de pasos que te ayudaran a vencer la timidez:
Determina la razón por la cual te muestras tímido ante los demás. Analiza las situaciones en las que aparece tu timidez, qué síntomas físicos notas, que situaciones o personas te hacer sentir incómodo y cuáles no.
  • Identifica tus puntos fuertes. ¿Qué te gusta de ti mismo? ¿Qué se te da bien?, etc. Apréciate más a ti mismo y deja de etiquetarte y compararte negativamente con los demás.
  • Es importante perder el miedo a equivocarte. Todos nos equivocamos de vez en cuando, lo importante no es acertar siempre sino aprender de nuestros errores.
  • Infórmate cuando tienes miedo a dar una respuesta incorrecta. Cuando dominamos el tema del que estamos hablando estaremos más tranquilos al hablar sobre él.
  • Exponte a aquellas situaciones que te hacen sentir tímido. Cuanto más acostumbrados estemos a las situaciones que nos provocan nerviosismo y estrés, menos tímidos nos sentiremos cuando esas situaciones vuelvan a presentarse.
  • Presta atención a la parte positiva de la situación en vez de pensar en la parte negativa. Al pensar en todo lo que podría salir bien (imaginar  las consecuencias positivas para la situación que nos produce malestar), nos sentiremos más motivados para abordar la situación como deseamos.
  • Avanza poco a poco, practicando con las personas más cercanas para luego llevarlo a la práctica en otros contextos y con otros sujetos.
  • Deja de anticipar las consecuencias negativas. Si dejas de pensar en todo lo que podría ir mal, te permites disfrutar de todo lo que podría ir bien.
Dado que la timidez es un comportamiento que en su mayor parte es aprendido, al igual que hemos aprendido a ser tímidos podemos aprender a superar ese miedo e incomodidad y abrirnos a la sociedad.

Terapias psicológicas contra la timidez

La terapia que se ha revelado como la más completa y eficaz en el tratamiento de la timidez es la cognitivo-conductual. Esta corriente concibe el problema como la suma de los pensamientos, emociones y conductas de la persona y trata de estudiar y mejorar todos esos aspectos. Las técnicas que utiliza son las siguientes:
  • Modelado
  • Práctica y refuerzo
  • Mejora de la autoestima
  • Entrenamiento en habilidades sociales 
  • Pensamiento positivo
  • Técnicas de control de la ansiedad
  • Desensibilización sistemática
  • Exposición
Utilizando estas técnicas y poniendo de tu parte motivación y empeño, podrás convencerte de que la timidez puede ser superada y notarás que tu ansiedad disminuye, que te encuentras más seguro de ti mismo y que tus relaciones interpersonales mejoran notablemente.

Actividades que te ayudaran a superar la timidez

Además de las técnicas que hemos mencionado, existen actividades que puedes practicar y que te pondrán en situación de conocer a gente, aumentar tu autoestima y tu seguridad en ti mismo.
  • Actividades creativas. Busca entre tus cualidades qué actividad creativa podrías practicar. Practicar cualquiera de estas actividades te permitirá integrarte en un grupo, entrenar cualidades de las que sentirte orgulloso y encontrar algo en lo que destacar, lo que aumentará tu seguridad.
  • Apúntate a clases. Seguro que hay algún tema que te interesa y del que te gustaría saber más. Lo importante es que conocerás gente nueva con tus mismas inquietudes y que los conocimientos que adquieras te ayudarán a aumentar tu autoestima.
  • Únete a un gimnasio. Si tienes cualidades o intereses físicos, los gimnasios son lugares en los que podrás relacionarte con personas que compartan esos mismos intereses. Además, mejorarás tu físico, lo que aumentará tu seguridad, y el ejercicio regular te ayudará a reducir la ansiedad.
  • Pasea. Si el gimnasio no te apetece, dar un paseo todos los días también te servirá. Te ayudará a sentirte más activo y reducirá tu ansiedad.
  • Aficiones. Busca y práctica alguna actividad que te permita desarrollar tus cualidades, divertirte y sentirte especial.
Sea cual sea la actividad que elijas, lo importante es que te diviertas, que salgas de la rutina y aproveches tus cualidades.


Mª Concepción Torres Gutiérrez
Psicóloga
Col: Nº AN-07028   

domingo, 22 de febrero de 2015

Artritis reumatoide: Tratamiento cognitivo-conductual

La artritis reumatoide (AR) o poliartritis inflamatoria crónica progresiva, es uno de los procesos reumáticos más comunes, de origen desconocido y con un curso predecible que puede causar una impotencia funcional absoluta a nivel de articulaciones. El abordaje médico de la artritis reumatoide se basa en la reducción del dolor como síntoma persistente e incapacitante, reduciendo la inflamación y modificando el proceso de la enfermedad para aumentar la funcionalidad del paciente. La influencia de factores psicológicos en la (AR) y la relación significativa hallada entre distintas emociones negativas como la ansiedad y la depresión y el dolor en la (AR) ponen de manifiesto la relevancia de las respuestas emocionales y afectivas en esta enfermedad, y especialmente en la persistencia y mantenimiento del dolor.

De las variables más relevantes en el desarrollo y mantenimiento del dolor en pacientes con artritis reumatoide (AR) se destacan: Las asociadas a las conductas de dolor; Las habilidades de afrontamiento generales y específicas del paciente para el manejo del dolor; La autoeficacia, (un nivel mayor de autoeficacia implica menor activación y mayor adherencia al tratamiento); La indefensión aprendida asociada especialmente al deterioro funcional; las Variables emocionales ; la Percepción corporal y los esquemas cognitivos (distorsiones cognitivas que acentúan la disfuncionalidad en el paciente con (AR) y finalmente las variables ambientales.

Todos estas variables contribuyen al desarrollo en el paciente de distintos niveles de incapacidad funcional, que favorece en la mayoría de los casos el desencadenamiento de consecuencias emocionales desadaptativas (ansiedad, ira, apatía, depresión, etc.) que agravan el dolor y acentúan el curso de la propia enfermedad. De ahí que,  tanto el abordaje terapéutico como de evaluación se enmarcarían necesariamente dentro de un modelo biopsicosocial del dolor.

Desde una perspectiva psicológica, fundamentalmente de corte cognitivo- conductual  se considera el dolor, la incapacidad funcional, las emociones negativas y las cogniciones como variables interrelacionadas funcionalmente y relevantes de cara a la intervención terapéutica en pacientes con Artritis Reumatoide. Desde un enfoque multidisciplinar (traumatólogo, fisioterapeuta, etc.), la intervención psicológica en la Artritis Reumatoide trata principalmente de dotar al paciente de recursos y estrategias específicas para minimizar la experiencia del dolor, manejar las emociones negativas asociadas al mismo y afrontarlo de forma activa. En función de las características de cada caso (contexto, historia, tipo, evolución y consecuencias del dolor) en líneas generales la intervención psicológica en (AR) puede  centrarse en los siguientes aspectos:
  • Desarrollar estrategias psicológicas encaminadas a manejar los distintos aspectos de la experiencia del dolor (intensidad del dolor, activación psicofisiológica y cogniciones asociadas etc.).
  • Eliminar los refuerzos contingentes y fomentar el desarrollo de conductas alternativas.
  • Desarrollar habilidades de afrontamiento y de manejo de la respuesta emocional negativa asociada (Cambios de humor, enfados, bajo estado de ánimo etc.).
  • Potenciar la capacidad de adaptación al entorno y reducir la disfuncionalidad (perdida de interés y participación, aislamiento etc.).

Para conseguir estos objetivos, se utilizan un conjunto de procedimientos conductuales, cognitivos y educacionales (Información, técnicas de desactivación, restructuración cognitiva, planificación de actividades, habilidades de afrontamiento etc.).

A nivel fisiológico ,teniendo en cuenta el papel potenciador e intensificador de la activación fisiológica en la percepción del dolor, se utilizan distintas técnicas de desactivación  ( relajación y respiración ) como el entrenamiento autógeno de Schulz. La finalidad principal de dichas técnicas es la de reducir la activación fisiológica derivada de la activación del sistema nervioso simpático , reducir la tensión muscular localizada en las zonas del dolor (articulación) e incrementar el papel de dominio y competencia del paciente sobre sí mismo al facilitarle cierto control sobre su funcionamiento psicofisiológico.

A nivel conductual se pueden destacar las siguientes estrategias dirigidas a la experiencia del dolor:
  • Programación progresiva y gradual de actividades y ejercicio para combatir la inactividad debido a la reducción del repertorio de actividades teniendo en cuenta las recomendaciones de su médico respecto al reposo /actividad.
  • Reorganización de las contingencias de reforzamiento (atención del medio, peticiones de ayuda, evitación y escape de actividades etc.) y en su caso facilitación de pautas de actuación a las personas implicadas.
  • Reorganización de las contingencias de medicación (en caso de consumo excesivo de analgésicos, disminuyendo el consumo hasta llevarlos a las pautas estrictamente recomendadas por el médico).
  • Entrenamientos en habilidades de autocontrol para generalizar lo aprendido y mantenerlo en el tiempo.

 A nivel cognitivo como técnicas estrictamente cognitivas se destaca el uso de:
  • Técnicas de Autoinstrucciones para fomentar el uso de verbalizaciones racionales y adecuadas para un afrontamiento activo y adaptativo, lo que favorecerá mejor respuesta y mayor control sobre la experiencia del dolor.
  • Técnicas imaginativas, centradas en el contexto en que es percibido el dolor más que el dolor percibido en sí mismo.
  • Reestructuración cognitiva, para detectar y cambiar las creencias irracionales relacionadas con el dolor y sus consecuencias , favorecer el control de la respuesta emocional negativa y sobre todo aumentar el nivel de autoeficacia.


Mohammed Jamil El Bahi
Psicólogo Especialista en psicoterapia
Col: AN-1915

domingo, 15 de febrero de 2015

Guía de promoción de hábitos saludables a través del ocio

La Guía de promoción de hábitos saludables a través del ocio, nueva publicación de la la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA). Dirigida tanto a padres como a educadores con el objetivo promocionar hábitos saludables en la educación de los niños y facilitar pautas de orientación sobre distintos aspectos o temáticas: Alimentación saludable, tiempo en familia, deporte y salud, educación  y responsabilidad en el uso de las TICs, prevención en el consumo de sustancias tóxicas, animación a la lectura y un epílogo sobre la educación en valores

Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA).

                                                          Descargar la guia