Bienvenidos al blog del centro de Psicología Clínica y Logopedia Averroes

Centro autorizado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.NICA: 11315

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martes, 3 de marzo de 2015

Trastorno específico del lenguaje (TEL)

EL Trastorno Específico del Lenguaje (TEL), antes llamado disfasia, es un trastorno severo del desarrollo del lenguaje y de duración prolongada, tanto a nivel comprensivo como expresivo, sin que exista un Trastorno Generalizado del Desarrollo, déficit intelectual, auditivo o un trastorno neurológico. Afecta a niños desde el inicio del desarrollo del lenguaje y se prolonga durante la infancia y en muchas ocasiones durante la adolescencia, pudiendo dejar serias secuelas en el estado adulto.

¿Cómo aparece el (TEL) ?

El TEL surge tras un periodo de desarrollo normal hasta que no aparece el lenguaje cuando debería. La edad media de alarme está en los 24-30 meses, y por lo general son los padres los que dan esa señal de alarma.
La alarma suele asociarse a la presencia de un parón en el desarrollo del lenguaje, en el que el niño deja de hablar y el lenguaje no evoluciona. Si hay problema de comprensión, los padres suelen observar también sordera paradójica, es decir, se les llama y no contestan.

¿ Qué características generales tiene?

Los niños con TEL pueden participar con normalidad en muchas actividades cotidianas. Esto puede provocar que su problema de expresión o de comunicación pase desapercibido. Por lo tanto, es muy importante tener claro cuáles con los signos y síntomas en los que se manifiesta este trastorno.
Aunque la variedad de problemas y casos que se consideran como TEL es muy grande, podemos considerar como características generales de este trastorno las siguientes:
  • Nivel lingüístico inferior a lo esperado para el grupo de edad (retraso de al menos 12 meses).
  • Desarrollo normal a nivel cognitivo, social, de autoayuda y motor.
  • No existen déficits sensoriales ni alteraciones cerebrales asociadas.
  • No existe una causa conocida que pueda explicar la gravedad del trastorno del lenguaje.
  • Los déficits afectan a la competencia lingüística (comprensión y expresión) pero no a la comunicativa, es decir, que los niños con TEL suelen mantener una intención comunicativa importante.
  • El problema es evidente desde las primeras etapas de adquisición del lenguaje (2-3 años).
  • Los déficits tienen un carácter evolutivo, de manera que si no se realiza una intervención adecuada, los problemas suelen ir empeorando a lo largo del tiempo.
  • Se suele confundir con otras patologías al mostrar conductas y comportamientos semejantes en edades tempranas.
¿Qué prevalencia presenta?

Los TEL afectan a entre un 2% y un 7% de la población infantil, siendo más frecuentes en niños que en niñas.

¿Cuantos tipos de TEL podemos encontrar?

De todas las clasificaciones que existen, la más conocida a nivel internacional es la de Rapin y Allen (1983, 1987), quienes distinguieron un total de 6 subtipos de TEL:

Agnosia verbal auditiva
  • Dificultad para comprender el lenguaje.
  • Comprensión normal de gestos.
  • Fluidez verbal perturbada.
  • Articulación gravemente alterada.
  • Poco frecuente.
Dispraxia verbal
  • Dificultades fonológicas y articulatorias.
  • Poca fluidez.
  • Expresión verbal con esfuerzo.
  • Comprensión poco alterada.
Déficit de programación fonológica
  • Producción verbal imprecisa e ininteligible.
  • Mejoría en articulación tras repetición.
  • Comprensión poco alterada.
Déficit fonológico-sintáctico
  • Dificultades a nivel expresivo y receptivo.
  • Dificultades en articulación, fonología y morfosintaxis.
  • Sintaxis deficiente.
  • Comprensión mejor que expresión.
Déficit léxico-sintáctico
  • Dificultades léxicas, morfológicas y de evocación de palabras.
  • Dificultad para encontrar la palabra adecuada.
  • Sintaxis inmadura para su edad.
  • Deficiente comprensión de enunciados.
Déficit semántico-pragmático
  • Habla fluida y estructuralmente correcta.
  • Problema severo de comprensión.
  • Interpretación literal de enunciados.
  • Dificultad para comprender y responder preguntas.
  • Lenguaje ecolálico y perseverancia.  

Estos problemas son los que están presentes en la mayor parte de los casos. Esto no quiere decir que todos los niños encajen perfectamente en cada una de las categorías.

Pronóstico

Los TEL son trastornos persistentes, pero pueden mejorar con el tiempo.
Para alcanzar la normalización social en la edad adulta, se tendrá que tener en cuenta la gravedad del trastorno, la inteligencia del niño y los apoyos que reciba.

Tratamiento

Es necesaria la intervención logopédica temprana, intensiva y de larga duración. Además, la implicación de la familia y del entorno escolar jugará un papel muy importante en la evolución de este trastorno.



VÍDEO TEL

En este vídeo de 6 minutos la profesora Gina Conti-Ramsden explica qué son los Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL) y cómo se manifiestan en situaciones cotidianas.

Gina Conti-Ramsden es Catedrática y Profesora de Aprendizaje y Lenguaje Infantil de la Universidad de Manchester, y directora del proyecto de seguimiento de niños con TEL más importante de los que se han realizado hasta la fecha.







María del Carmen Toribio Garrido
Logopeda
29/1118



viernes, 27 de febrero de 2015

Vence la timidez, mejora la autoestima

Nuestra vida se desarrolla en una relación constante con el entorno físico y con los demás y, parte de nuestra felicidad, va a depender de lo buena o mala que sea esa relación directa con los demás. Pero la manera que tenemos de relacionarnos con los otros es algo que nadie nos ha enseñado, sino que lo hemos aprendido a lo largo de nuestro desarrollo personal. Ese aprendizaje es el que nos hace comunicarnos de manera adecuada o el que nos impide mantener unas relaciones sociales óptimas.

Hay tres formas básicas de comportamiento: el sujeto asertivo (expone honestamente sus sentimientos y opiniones libremente, sin dejar de tener en cuenta sus derechos y sin pisotear el respeto por los demás), el agresivo (expresa sus deseos, sentimientos, etc. sin respetar el derecho de los demás a ser tratados con respeto) y el tímido o inhibido (no respeta su derecho a exponer sus ideas, necesidades, deseos, sentimientos y opiniones). No obstante, es importante mencionar que nadie es puramente agresivo ni tímido, es decir, nuestro comportamiento puede variar dependiendo de la situación y de la persona con la que estemos interactuando.

En toda comunicación hay un componente verbal (qué decimos) y otro no verbal (cómo lo decimos) del que nos es imposible deshacernos. La parte “no hablada” se compone de la mirada, la expresión facial, la postura corporal, los gestos y los componentes paralingüísticos (tono de la voz, volumen, claridad, fluidez, etc.) entre otros.

La timidez es una sensación de incomodidad que experimenta la persona cada vez que se expone a situaciones sociales y que le impide disfrutar de sus relaciones y desarrollar sus habilidades interpersonales. Suelen ser personas retraídas que no se comunican con los demás por miedo a las consecuencias o a la respuesta de los otros. La base principal es una baja autoestima y una baja seguridad en uno mismo que dificulta nuestro grado de confianza y nos hace sentir débiles ante los demás, tener miedo a ser criticados o descatalogados y probablemente todo está basado en la actitud de los padres durante la infancia, en una necesidad de perfeccionismo o en una exigencia personal muy elevada.

Lo más conocido cuando hablamos de timidez es la persona que se sonroja cuando habla con otros, la que tartamudea, la que evita mirar a los ojos, suda en situaciones sociales o la que no puede hablar en público, pero la timidez abarca muchos otros factores.

Problemas que genera la timidez

Entre los principales problemas que genera la timidez podemos encontrar: Reducción de su rendimiento o posibilidades escolares y laborales; Dificultades para conseguir amigos o pareja; Dificultades para comunicarse adecuadamente o defender sus derechos y  abuso del alcohol o las drogas.
En la mayoría de los casos la timidez no pasa de ser una característica de personalidad que influye, en mayor o menor medida, en las relaciones de la persona pero que no afecta de manera grave a su salud psicológica. Sin embargo, existen ocasiones en las que el problema puede evolucionar a un trastorno psicológico (fobia social, depresión, etc.), aspecto que trataremos en otro artículo.

¿Cómo superar la timidez?

A continuación te ofrecemos una serie de pasos que te ayudaran a vencer la timidez:
Determina la razón por la cual te muestras tímido ante los demás. Analiza las situaciones en las que aparece tu timidez, qué síntomas físicos notas, que situaciones o personas te hacer sentir incómodo y cuáles no.
  • Identifica tus puntos fuertes. ¿Qué te gusta de ti mismo? ¿Qué se te da bien?, etc. Apréciate más a ti mismo y deja de etiquetarte y compararte negativamente con los demás.
  • Es importante perder el miedo a equivocarte. Todos nos equivocamos de vez en cuando, lo importante no es acertar siempre sino aprender de nuestros errores.
  • Infórmate cuando tienes miedo a dar una respuesta incorrecta. Cuando dominamos el tema del que estamos hablando estaremos más tranquilos al hablar sobre él.
  • Exponte a aquellas situaciones que te hacen sentir tímido. Cuanto más acostumbrados estemos a las situaciones que nos provocan nerviosismo y estrés, menos tímidos nos sentiremos cuando esas situaciones vuelvan a presentarse.
  • Presta atención a la parte positiva de la situación en vez de pensar en la parte negativa. Al pensar en todo lo que podría salir bien (imaginar  las consecuencias positivas para la situación que nos produce malestar), nos sentiremos más motivados para abordar la situación como deseamos.
  • Avanza poco a poco, practicando con las personas más cercanas para luego llevarlo a la práctica en otros contextos y con otros sujetos.
  • Deja de anticipar las consecuencias negativas. Si dejas de pensar en todo lo que podría ir mal, te permites disfrutar de todo lo que podría ir bien.
Dado que la timidez es un comportamiento que en su mayor parte es aprendido, al igual que hemos aprendido a ser tímidos podemos aprender a superar ese miedo e incomodidad y abrirnos a la sociedad.

Terapias psicológicas contra la timidez

La terapia que se ha revelado como la más completa y eficaz en el tratamiento de la timidez es la cognitivo-conductual. Esta corriente concibe el problema como la suma de los pensamientos, emociones y conductas de la persona y trata de estudiar y mejorar todos esos aspectos. Las técnicas que utiliza son las siguientes:
  • Modelado
  • Práctica y refuerzo
  • Mejora de la autoestima
  • Entrenamiento en habilidades sociales 
  • Pensamiento positivo
  • Técnicas de control de la ansiedad
  • Desensibilización sistemática
  • Exposición
Utilizando estas técnicas y poniendo de tu parte motivación y empeño, podrás convencerte de que la timidez puede ser superada y notarás que tu ansiedad disminuye, que te encuentras más seguro de ti mismo y que tus relaciones interpersonales mejoran notablemente.

Actividades que te ayudaran a superar la timidez

Además de las técnicas que hemos mencionado, existen actividades que puedes practicar y que te pondrán en situación de conocer a gente, aumentar tu autoestima y tu seguridad en ti mismo.
  • Actividades creativas. Busca entre tus cualidades qué actividad creativa podrías practicar. Practicar cualquiera de estas actividades te permitirá integrarte en un grupo, entrenar cualidades de las que sentirte orgulloso y encontrar algo en lo que destacar, lo que aumentará tu seguridad.
  • Apúntate a clases. Seguro que hay algún tema que te interesa y del que te gustaría saber más. Lo importante es que conocerás gente nueva con tus mismas inquietudes y que los conocimientos que adquieras te ayudarán a aumentar tu autoestima.
  • Únete a un gimnasio. Si tienes cualidades o intereses físicos, los gimnasios son lugares en los que podrás relacionarte con personas que compartan esos mismos intereses. Además, mejorarás tu físico, lo que aumentará tu seguridad, y el ejercicio regular te ayudará a reducir la ansiedad.
  • Pasea. Si el gimnasio no te apetece, dar un paseo todos los días también te servirá. Te ayudará a sentirte más activo y reducirá tu ansiedad.
  • Aficiones. Busca y práctica alguna actividad que te permita desarrollar tus cualidades, divertirte y sentirte especial.
Sea cual sea la actividad que elijas, lo importante es que te diviertas, que salgas de la rutina y aproveches tus cualidades.


Mª Concepción Torres Gutiérrez
Psicóloga
Col: Nº AN-07028   

domingo, 22 de febrero de 2015

Artritis reumatoide: Tratamiento cognitivo-conductual

La artritis reumatoide (AR) o poliartritis inflamatoria crónica progresiva, es uno de los procesos reumáticos más comunes, de origen desconocido y con un curso predecible que puede causar una impotencia funcional absoluta a nivel de articulaciones. El abordaje médico de la artritis reumatoide se basa en la reducción del dolor como síntoma persistente e incapacitante, reduciendo la inflamación y modificando el proceso de la enfermedad para aumentar la funcionalidad del paciente. La influencia de factores psicológicos en la (AR) y la relación significativa hallada entre distintas emociones negativas como la ansiedad y la depresión y el dolor en la (AR) ponen de manifiesto la relevancia de las respuestas emocionales y afectivas en esta enfermedad, y especialmente en la persistencia y mantenimiento del dolor.

De las variables más relevantes en el desarrollo y mantenimiento del dolor en pacientes con artritis reumatoide (AR) se destacan: Las asociadas a las conductas de dolor; Las habilidades de afrontamiento generales y específicas del paciente para el manejo del dolor; La autoeficacia, (un nivel mayor de autoeficacia implica menor activación y mayor adherencia al tratamiento); La indefensión aprendida asociada especialmente al deterioro funcional; las Variables emocionales ; la Percepción corporal y los esquemas cognitivos (distorsiones cognitivas que acentúan la disfuncionalidad en el paciente con (AR) y finalmente las variables ambientales.

Todos estas variables contribuyen al desarrollo en el paciente de distintos niveles de incapacidad funcional, que favorece en la mayoría de los casos el desencadenamiento de consecuencias emocionales desadaptativas (ansiedad, ira, apatía, depresión, etc.) que agravan el dolor y acentúan el curso de la propia enfermedad. De ahí que,  tanto el abordaje terapéutico como de evaluación se enmarcarían necesariamente dentro de un modelo biopsicosocial del dolor.

Desde una perspectiva psicológica, fundamentalmente de corte cognitivo- conductual  se considera el dolor, la incapacidad funcional, las emociones negativas y las cogniciones como variables interrelacionadas funcionalmente y relevantes de cara a la intervención terapéutica en pacientes con Artritis Reumatoide. Desde un enfoque multidisciplinar (traumatólogo, fisioterapeuta, etc.), la intervención psicológica en la Artritis Reumatoide trata principalmente de dotar al paciente de recursos y estrategias específicas para minimizar la experiencia del dolor, manejar las emociones negativas asociadas al mismo y afrontarlo de forma activa. En función de las características de cada caso (contexto, historia, tipo, evolución y consecuencias del dolor) en líneas generales la intervención psicológica en (AR) puede  centrarse en los siguientes aspectos:
  • Desarrollar estrategias psicológicas encaminadas a manejar los distintos aspectos de la experiencia del dolor (intensidad del dolor, activación psicofisiológica y cogniciones asociadas etc.).
  • Eliminar los refuerzos contingentes y fomentar el desarrollo de conductas alternativas.
  • Desarrollar habilidades de afrontamiento y de manejo de la respuesta emocional negativa asociada (Cambios de humor, enfados, bajo estado de ánimo etc.).
  • Potenciar la capacidad de adaptación al entorno y reducir la disfuncionalidad (perdida de interés y participación, aislamiento etc.).

Para conseguir estos objetivos, se utilizan un conjunto de procedimientos conductuales, cognitivos y educacionales (Información, técnicas de desactivación, restructuración cognitiva, planificación de actividades, habilidades de afrontamiento etc.).

A nivel fisiológico ,teniendo en cuenta el papel potenciador e intensificador de la activación fisiológica en la percepción del dolor, se utilizan distintas técnicas de desactivación  ( relajación y respiración ) como el entrenamiento autógeno de Schulz. La finalidad principal de dichas técnicas es la de reducir la activación fisiológica derivada de la activación del sistema nervioso simpático , reducir la tensión muscular localizada en las zonas del dolor (articulación) e incrementar el papel de dominio y competencia del paciente sobre sí mismo al facilitarle cierto control sobre su funcionamiento psicofisiológico.

A nivel conductual se pueden destacar las siguientes estrategias dirigidas a la experiencia del dolor:
  • Programación progresiva y gradual de actividades y ejercicio para combatir la inactividad debido a la reducción del repertorio de actividades teniendo en cuenta las recomendaciones de su médico respecto al reposo /actividad.
  • Reorganización de las contingencias de reforzamiento (atención del medio, peticiones de ayuda, evitación y escape de actividades etc.) y en su caso facilitación de pautas de actuación a las personas implicadas.
  • Reorganización de las contingencias de medicación (en caso de consumo excesivo de analgésicos, disminuyendo el consumo hasta llevarlos a las pautas estrictamente recomendadas por el médico).
  • Entrenamientos en habilidades de autocontrol para generalizar lo aprendido y mantenerlo en el tiempo.

 A nivel cognitivo como técnicas estrictamente cognitivas se destaca el uso de:
  • Técnicas de Autoinstrucciones para fomentar el uso de verbalizaciones racionales y adecuadas para un afrontamiento activo y adaptativo, lo que favorecerá mejor respuesta y mayor control sobre la experiencia del dolor.
  • Técnicas imaginativas, centradas en el contexto en que es percibido el dolor más que el dolor percibido en sí mismo.
  • Reestructuración cognitiva, para detectar y cambiar las creencias irracionales relacionadas con el dolor y sus consecuencias , favorecer el control de la respuesta emocional negativa y sobre todo aumentar el nivel de autoeficacia.


Mohammed Jamil El Bahi
Psicólogo Especialista en psicoterapia
Col: AN-1915

domingo, 15 de febrero de 2015

Guía de promoción de hábitos saludables a través del ocio

La Guía de promoción de hábitos saludables a través del ocio, nueva publicación de la la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA). Dirigida tanto a padres como a educadores con el objetivo promocionar hábitos saludables en la educación de los niños y facilitar pautas de orientación sobre distintos aspectos o temáticas: Alimentación saludable, tiempo en familia, deporte y salud, educación  y responsabilidad en el uso de las TICs, prevención en el consumo de sustancias tóxicas, animación a la lectura y un epílogo sobre la educación en valores

Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA).

                                                          Descargar la guia

viernes, 6 de febrero de 2015

Rehabilitación cognitiva: Mecanismos y principios

La rehabilitación cognitiva se considera uno de los pilares fundamentales en la rehabilitación de funciones cerebrales, una de las principales áreas de actuación en el campo de la neuropsicología; disciplina que estudia la relación entre los procesos cognitivos y conductuales y el cerebro. Tradicionalmente la rehabilitación neuropsicológica, se ha centrado básicamente en la evaluación y posterior rehabilitación de las funciones afectadas por una lesión, daño cerebral o enfermedad neurológica, con el objetivo de minimizar su impacto sobre los procesos cognitivos y adaptativos del paciente afectado.

En la actualidad, el avance en el campo de las neurociencias y la aportación e integración de disciplinas como: Las ciencias cognitivas (psicología cognitiva, psicolingüística, inteligencia artificial); Las ciencias neurobiológicas (neuroanatomía, neurofisiología, neuroquímica) , así como el desarrollo de nuevas técnicas de diagnóstico basadas en la neuroimagen (resonancia magnética, tomografía por emisión de positrones o PET,  mapeo cerebral y resonancia magnética funcional), favorecieron en gran medida el desarrollo de una concepción más integral y multidisciplinar de la rehabilitación neuropsicológica, poniendo mayor énfasis en distintas  variables:
  • Variables cognitivas, centradas básicamente en la rehabilitación de las funciones cognitiva afectadas.
  • Variables afectivo-conductuales, centradas en el manejo de las emociones y las conductas disfuncionales asociadas al daño o lesión cerebral.
  • Variables psicosociales, orientadas a la readaptación e integración socio-familiar del paciente afectado.
Independientemente de la etiología presente en cada caso (que sea el daño estructural o funcional) la rehabilitación cognitiva se puede considerar un proceso terapéutico que,  mediante el uso de un conjunto de procedimientos y técnicas va encaminado a restaurar las funciones alteradas, mejorar la capacidad para procesar la información, maximizar el rendimiento cognitivo y potenciar la adaptación personal y socio-familiar en pacientes afectados por una lesión cerebral o enfermedad neurológicas.

Los procedimientos diagnósticos y las estrategias terapéuticas usadas en la rehabilitación cognitiva se basan en múltiples modelos teóricos, centrados básicamente en el modo de organización y representación de las funciones cerebrales. No obstante se pueden agrupar o limitar principalmente a dos vertientes teóricas: 
  • Modelos de organización local o modular que explican las funciones destacando el carácter específico de determinadas áreas cerebrales y sus funciones.
  • Modelos multimodales u holísticos que tratan de abordar y evaluar las funciones cerebrales de forma completa y global.

Mecanismos y modalidades en rehabilitación cognitiva

En los programas de rehabilitación se suelen emplear distintos  mecanismos para  actuar sobre las funciones cerebrales o cognitivas a rehabilitar. Habitualmente dichos mecanismos se suelen desarrollar a través de diferentes modalidades: Estimulación no dirigida; Estimulación directa, dirigida a procesos cognitivos directos y específicos; Entrenamiento en estrategias cognitivas para aplicarlas a distintos contextos; Nutrición y tratamiento farmacológico, métodos quirúrgicos.;  Mejora de la salud física, emocional y social. 

Los principales mecanismos utilizados en la rehabilitación cognitiva son: 
  • Mecanismo de restauración. La rehabilitación se centra básicamente en la actuación directa sobre las funciones cognitivas alteradas o afectadas con el objetivo de estimularlas, restaurarlas y generalizarlas posteriormente al mundo real.
  • Mecanismo de compensación. Se basa en potenciar diferentes mecanismos alternativos o habilidades conservadas para asumir las funciones alteradas que no pueden restaurarse.
  • Mecanismo de sustitución. Se trata de dotar al paciente de herramientas y recursos para aminorar las dificultades consecuentes de las disfunciones cognitivas. Sustituir la pérdida total de la función mediante el empleo de habilidades alternativas - estructuras cerebrales intactas- para minimizar el impacto del deterioro cognitivo.
  • Mecanismo de activación-estimulación. Se emplea para liberar zonas bloqueadas que han disminuido o perdido su activación.
  • Mecanismo de Integración. Su objetivo principal sería la eliminación y supresión de las interferencias que afectan la función cognitiva mediante la utilización de otros procedimientos (fármacos  o entrenamiento específico, etc.).

Principios metodológicos de la rehabilitación cognitiva.

La eficacia de la rehabilitación cognitiva no depende solamente de la edad, el tipo de déficit, la gravedad y naturaleza de daño, el apoyo del entorno etc., factores que pueden influir directa o indirectamente en el pronóstico y evolución del paciente. Depende también de una serie de principios metodológicos a tener en cuenta tanto en el diseño de programas  de rehabilitación como durante la aplicación de los mismos:
  • La necesidad de fundamentar la intervención en un modelo teórico de organización cerebral de la función concreta y sus pautas para la rehabilitación.
  • Evaluación detallada de las funciones o áreas tanto afectadas como  conservadas mediante el uso de pruebas cuantitativas estandarizadas para delimitar el déficit, fijar los objetivos y estrategias a emplear.
  • Establecimiento de línea base y diseño del control de la evolución de acuerdo a las necesidades de cada caso.
  • La importancia de la intervención lo más temprana posible teniendo en cuenta el nivel madurativo en los niños.
  • El mantenimiento de una adecuada relación rehabilitador-paciente para lograr cooperación y mejorar la adherencia al programa de rehabilitación mediante el uso de la retroalimentación precisa y facilitación de información necesaria sobre el proceso que se desea trabajar , la utilidad del entrenamiento, así como mejora de la comprensión del paciente de sus propias limitaciones.
  • La jerarquización de las actividades y áreas afectadas, partiendo de los aspectos inespecíficos a los específicos y de dificultad mínimas a máximas para facilitar la motivación y adherencia al programa de rehabilitación, sobre todo si va dirigida a población infantil.
  • La orientación de las tareas para casa para afianzar los logros obtenidos y garantizar su generalización a la vida cotidiana del paciente.
  • La implicación y participación de la familia en el proceso para adecuar las expectativas de la misma, tanto a las posibilidades reales del paciente, como del programa de rehabilitación en cuestión.

Mohammed Jamil El Bahi
Psicólogo / Psicoterapeuta
Col.1915

jueves, 29 de enero de 2015

¿Qué hacer ante el tartamudeo?

¿Cómo reaccionar ante una persona que tartamudea?

Tal vez le parezca que el tartamudeo es un problema fácil de resolver con unos consejos sencillos, pero para las personas que la padecen puede ser un problema que les acompaña durante toda la vida. Lo cierto es que más allá de repetir sílabas o palabras, la tartamudez tiene un gran impacto psicológico.

Ante el tartamudeo aparte de consultar con el especialista, podemos ser de gran ayuda si tenemos en cuenta algunas recomendaciones sencillas a la hora de conversar con alguien que presenta estas dificultades.

  • Evite hacer comentarios tales como: “habla más despacio”,  “no te pongas nervioso”, “respira”, “relájate”. Este tipo de comentarios no ayudan, sino que hacen que la situación de habla se vuelva más tensa y desagradable.
  • No intente terminarle las frases. Deje que él mismo termine lo que quiere decir.
  •  Mantenga el contacto visual y no se avergüence, burle o ría ante la situación.
  • Cuando le hable, utilice un ritmo pausado y tranquilo, sin que parezca poco natural o exagerado. El hablar así creará una buena atmósfera para la comunicación.
  • Intente transmitir a la persona que lo importante es lo que dice y no cómo lo dice.
  • Cuando el tartamudo salga del bloqueo o hable con fluidez, no le diga frases como “que bien lo has hecho”, “estás hablando mucho mejor”"... Este tipo de frases, en vez de reforzar el habla fluida, hace que el tartamudo se sienta evaluado cada vez que habla.
  • Tenga en cuenta que normalmente una persona con dificultades en su habla tendrá más dificultad en controlarse hablando por teléfono. Sea paciente.
  • Cuando hable con una persona disfémica, trate en todo momento de comportarse igual que lo haría con otra persona. Esta es la “mejor ayuda” que puede ofrecerle.

                                                                                                          María del Carmen Toribio Garrido 
                                                                                                                                                  Logopeda 
                                                                                                                                              Col 29/1118

miércoles, 28 de enero de 2015

Autocontrol emocional

Las emociones son un tipo de reacción que todo ser humano experimenta ante los hechos que le ocurren o las situaciones a las que nos vemos expuestos cada día. A menudo, no somos conscientes de la importancia que tienen las emociones en nuestra vida. ¿Por qué unas personas expresan muchos sus emociones y otras parecen “no sentirlas ”¿Realmente no las sienten o es que no las expresan al exterior? ¿Por qué hay situaciones que nos alteran mucho o nos ponen realmente nerviosos y otras que nos producen bienestar?.
La emoción es algo que cambia constantemente, aparece y desaparece e incluso está sometida a variaciones a lo largo de nuestra vida en función de la etapa en la que nos encontramos. Si estamos atravesando una etapa feliz y tranquila, sin problemas o preocupaciones importantes, el estado emocional, tiende a ser más estable, aparecen menos emociones “negativas”. Si por el contrario estamos en momentos de grandes cambios o aparición de nuevas situaciones (cambiar de casa, de colegio, empezar la etapa de exámenes, hacer nuevos amigos, etc.), nuestras emociones se ponen en marcha y es más probable que aparezcan tanto las emociones positivas como las negativas.
Por eso es importante aprender a reconocer nuestro repertorio de emociones, para saber ajustar nuestras reacciones emocionales. Si sabemos cómo y por qué nos sentimos de una determinada manera estamos en condiciones de manejar mejor nuestras emociones.

El autocontrol de las emociones es un hábito que se adquiere mediante el aprendizaje. Algunas acciones que nos permiten manejar mejor nuestro mundo emocional según la compañera María Elena López (Diario La Crónica del Quindío, Agosto 11 de 2013) puedes ser los siguientes:
  • Llevar las emociones a palabras concretas, es decir describir las experiencias y calificar los sentimientos. Aunque no siempre resulta fácil este ejercicio, si es de gran utilidad a la hora de entender con claridad los propios sentimientos o interpretar mejor lo que el otro está experimentando.
  • Cuestionar algunas reacciones frecuentes y ciertos hábitos que vemos como “normales”. En muchas ocasiones validamos reacciones incontroladas e inadecuadas como algo natural y aceptable, porque, como se dice popularmente, “Yo soy así”.
  • No negar emociones como la rabia, el miedo y la tristeza. Reprimir estas emociones, pretendiendo controlarlas, puede generar mayor ansiedad. Es necesario entender que es válido experimentar todas las emociones, el problema es cuando las manifestamos de manera inadecuada.
  • Romper con los círculos viciosos de pensamientos negativos que estimulan los estallidos emocionales.
  • Evaluar las reacciones exageradas para ver qué hay detrás de ellas y, así, poder identificar si responden a una emoción del momento o a problemas más profundos.
  • Potenciar las experiencias, las situaciones y las emociones positivas, así como las distintas maneras de reaccionar que han contribuido a solucionar una situación problemática.
  • Identificar las señales físicas que acompañan a un desborde de las emociones. Determinar cuáles pueden ser  las alarmas que lo previenen para no dejarse manejar por la emoción.
  • Puntualizar cuál es la relación que hay entre la emoción y la reacción. ¿Qué tan acertadas o no son las  reacciones?. Si se le salió de las manos, reflexione sobre los posibles motivos.
  • Examinar qué pensamientos, personas o situaciones refuerzan  la permanencia de una emoción determinada o estimulan  el  descontrol.
  • Determinar si los comportamientos son  en general fruto de la emoción descontrolada o el resultado de una decisión consciente.

Carmen Irene Jiménez Bujalance
Psicóloga Experta-Infanto-Juvenil
Col: AN-4388

viernes, 16 de enero de 2015

Disfemia, un problema de fluidez del habla


La disfemia, también denominada tartamudez, es un trastorno del habla que afecta al proceso comunicativo y que se caracteriza por interrupciones involuntarias en la fluidez del habla de la persona afectada. Es un trastorno de etiología multifactorial, pero ningún factor parece suficiente para explicar la adquisición y el mantenimiento de este trastorno.


Etiología

La tartamudez tiene múltiples orígenes, es decir, su etiología es multifactorial. Pero ninguno de ellos parece suficiente para justificar por sí mismo este trastorno.
  • Herencia: Un 30% - 40% de las personas con disfemia proceden de familias de tartamudos.
  • Sexo: 75% de varones.
  • Trastornos lingüísticos: Parece que la mayoría de los niños y niñas disfémicos han tenido dificultades con el lenguaje, ya sean alteraciones en estructuración sintáctica, dificultades de evocación o articulación de los fonemas.
  • Factores psicológicos.
  • Trastornos de la lateralización: Parece que existe una relación entre la tartamudez y las personas zurdas, pero sobre todo sobre los mal lateralizados.
  • Trastornos en la estructuración temporo-espacial: Una disfunción en la adquisición de la dominancia y de la motricidad, o una  alteración en la organización temporal, podría considerarse causa de tartamudez.
  • Trastornos  neurológicos.
Comportamiento de la persona con disfemia

Rasgos observables 
  • El tartamudeo de una persona es distinto al de otra.
  • Hay periodos de tartamudear más y de tartamudear menos.
  • Pausas inadecuadas en el discurso.
  • Repeticiones y prolongaciones tensas, bloqueos.
  • Errores más notables al inicio de una palabra y en conversación.
  • Gestos y movimientos involuntarios.
  • Habla aspirando, expulsiones rápidas de aire.
  • Contracciones de músculos de cara y cuello.

 Reacciones internas
  • Desconfianza en su capacidad como hablantes.
  • Miedo al hablar en situaciones específicas.
  • Preocupación ante la pronunciación de algunas palabras o fonemas.
  • Sensación de malestar, vergüenza, culpabilidad e incapacidad.
  • Evitación y anticipación.
  • Escasa habilidad en las relaciones sociales.

Características en los niños

En la edad preescolar las alteraciones que se aprecian son de tipo leve, alternando períodos de fluidez con períodos de disfluencias. En esta etapa apenas perciben los errores.
En la edad escolar las variaciones son menores, la percepción de sus disfluencias es mayor, por lo que aumenta la tensión, aparecen los intentos de solución y la ansiedad ante personas y situaciones.

Tipos de disfemia

Existen numerosas clasificaciones de este trastorno siguiendo varios criterios, como la evolución, los tipos de errores, la duración del trastorno o la etiología. A continuación se detallan los tipos de disfemia que encontramos según la tipología de errores que aparecen:
  • Disfemia clónica: Repeticiones con ausencia de tensión.
  • Disfemia tónica: Presencias de bloqueos que producen las interrupciones en el habla.
  • Disfemia mixta: Tónico-clónica, clónico-tónica.

 Diagnóstico diferencial 
  • Disfemia fisiológica: Son disfluencias normales en el desarrollo del lenguaje, y no hay que confundirlas con la disfemia “patológica”.
  • Retraso del lenguaje: Aparecen dificultades para formular el pensamiento del lenguaje, por lo que se aprecia un habla discontinua.
  • Trastornos neurológicos: Se manifiestan alteraciones de la fluidez verbal tras una patología neurológica identificable.
  • Taquifemia: Trastorno de la articulación consecuencia de alguna lesión en el sistema nervioso que tiene como consecuencia alteraciones en el tono o movimiento de los músculos fonadores.

 Inicio y evolución de la disfemia

Inicio
  • La mayoría de los casos se producen entre los 2 y 5 años.
  • Pasados los 4 años el riesgo de tener tartamudez se reduce en un 50%, a los 6 en un 75% y a los 12 casi completamente.
  • Los casos que aparecen en adultos suelen ser súbitos y asociados a un trauma psicológico o a una lesión cerebral.
  • El inicio puede ser gradual o repentino. El tipo de inicio parece no estar relacionado con la evolución posterior del trastorno.

 Evolución
  • Tartamudez «primaria»: tartamudez que muestran los niños en los primeros momentos después del inicio, que se caracterizada por la presencia de repeticiones y bloqueos aparentemente libres de esfuerzo.
  • Tartamudez «transicional»: Las disfluencias se hacen más rápidas y largas, y comienzan a aparecer sentimientos de frustración en situaciones de habla, pero aún no se ha perdido la intencionalidad comunicativa.
  • Tartamudez «secundaria»: Tartamudez establecida, en la que predominan la lucha y el esfuerzo para hablar así como la evitación de palabras, personas o situaciones.

¿Cuándo acudir al especialista?

Cuando los padres observen cierta dificultad en el habla del niño, deben consultar sus dudas con un especialista del lenguaje, para que de este modo se puedan tomar medidas de manera precoz si es necesario, o descartar posibles alteraciones.



María del Carmen Toribio Garrido
Logopeda
Col. 29/1118