martes, 20 de diciembre de 2011

Trastorno de ansiedad generalizada:Terapia-cognitiva

Siendo las preocupaciones excesivas que impregnan el modo en que la persona afectada por el TAG (Trastorno de ansiedad generalizada) interpreta la realidad, identificar y modificar los pensamientos que sostienen dichas preocupaciones, sería un eje central de la terapia cognitiva. En este proceso, el terapeuta guía al paciente adoptando un estilo socrático, partiendo de los pensamientos como hipótesis, buscando argumentos en contra y a favor, realizando experimentos conductuales y rechazando los pensamientos automáticos. Siguiendo la secuencia propuesta por Clark para el pánico y ansiedad generalizada (Clarck 1989) y mejorada por Botella y Ballester (1997). El esquema terapéutico seguido en el TAG contemplaría las siguientes etapas de los procesos de discusión cognitiva:

Identificación de los pensamientos automáticos.
Identificar los pensamientos automáticos que están en la base de las distintas preocupaciones que presenta el paciente y definirlos de forma operacional. Para obtener los pensamientos, se puede apoyar en los propios registros, en hechos recientes, y en el empleo de imaginación para plantear situaciones. El hecho de preocuparse demasiado por una enorme variedad de situaciones, implica necesariamente la presencia de distorsiones cognitivas en el TAG:
·         Sobrestimar la probabilidad de ocurrencia de algo negativo.
·         Catastrofizar en relación con los acontecimientos.
·         Sobrestimar las probabilidades de control de determinados sucesos.
·         Razonamiento emocional (sentirse sin recursos ante una situación temida, aunque el comportamiento puede reflejar mejor afrontamiento).
·         Perfeccionismo (altas expectativas respecto a si mismo y creencia autoderrotista).
·         Polarizar evaluando los propios logros o acciones en término de toda o nada.
·         Centrarse solo en los aspectos negativos de una situación y magnificarlos (Filtrajes).
Búsqueda de argumentos a favor y en contra de los mismos.
Analizar las evidencias en contra y a favor de los supuestos pensamientos, buscar pruebas y argumentos de los mismos, poniendo mayor énfasis en el estilo de lenguaje del paciente para cuestionar la veracidad de dichos pensamientos, el objetivo es darse cuenta de la diferencia entre pensamientos racionales lógicos, flexibles y positivos de los que no lo son. Sería conveniente, en este sentido invitar al paciente a distinguir entre tres tipos de preocupaciones Según Dugas y Ladoucer (1997):
·         Preocupaciones relativas a problemas inmediatos anclados en la realidad y modificables (laborable y interpersonales...).
·         Preocupaciones sobre problemas inmediatos anclados en la realidad e inmodificables (enfermedad de un familiar, problemas que no dependen de uno...).
·         Preocupaciones acerca de acontecimientos improbables sin base real, y por lo tanto inmodificables (posibilidad de enfermar algún día).
Para discriminar entre esos tipos de preocupaciones ,se propone al paciente realizar una serie de preguntas sobre la “realidad y “ modificabilidad ” de las mimas .El hecho de que los pacientes con TAG tienden a sobrestimar su capacidad para modificar las situaciones problema, la discusión cognitiva estaría indicada en los dos últimos casos (no son modificable por mucho que se preocupe).Sin embargo, en el primer caso ,como la preocupación es real y es modificable , además de refutar los pensamientos, base de la preocupación , sería pertinente el empleo de estrategias de resolución de problemas como recurso complementario.
Determinación de las probabilidades de ocurrencia.
Consiste en estimar en una escala de 0 a 100 la probabilidad real de ocurrencia de lo temido. El objetivo es hacer que la interpretación de la situación sea más objetiva y ajustada las probabilidades reales .Los pacientes con TAG tienden a estar convencidos de que sus preocupaciones son posibilidades reales, especialmente en periodos de mayor estrés (congruencia ánimo-pensamiento), aumentando así su vigilancia y ansiedad anticipatoria.
Establecimiento de interpretaciones alternativas más realistas.
El objetivo principal de esta tarea es incitar al paciente a buscar explicaciones más realista y proporcionales a la realidad y a fijar objetivos realistas e intentar promover acciones encaminadas a organizar su tiempo e intentar mejorar el propio desempeño más que ser perfecto.
Descatastrofización.
Evaluar de forma más objetiva, flexible y realista las consecuencias temidas de los propios temores, se utiliza para ello una serie de técnicas: la utilización de la pregunta “y qué”, y “y Si” técnica de David Burns. Los miedos se diluirán si el paciente llega a la conclusión de que pude soportar la situación incluso en el peor de los casos. Para eliminar los miedos implícitos en la conducta perfeccionista, se le pide al sujeto que indique lo peor que podría suceder como consecuencia de un error. Técnica de “la verdad última” Peurifoy, Al hacer el ejercicio se da cuenta de su tendencia a magnificar las consecuencias. Para las consecuencias de carácter grave se utiliza “el ejercicio de cómo estarán las cosas dentro de un tiempo” Clark, en vez de Descatastrofización.
Utilidad de los pensamientos.
A veces el principal pensamiento es la creencia de que la preocupación permite evitar lo que se teme. Analizar la utilidad de mantener las preocupaciones, permite al paciente llegar a la conclusión de que el preocuparse en exceso no sólo carece de funcionalidad, sino que contribuye a su malestar mismo. Para el paciente el objetivo general del entrenamiento, es extraer las habilidades generales de discusión cognitiva y generalizarlas a su vida cotidiana mediante la práctica frecuente (20-30 min. diarios), usando para ello algún registro como tarea para casa.
Mohammed Jamil El Bahi
Psicólogo/ Psicoterapeuta